Soñar con vivir de tu pasión ¿es una locura?
Recuerdo ver el vídeo de Moderna de
Pueblo (10 cagadas a evitar si quieres vivir de lo tuyo) justo en el momento
exacto de mi vida en el que me encontraba en una encrucijada.
Hacía unos meses me había apuntado a una
academia en Valencia, estaba decidida a opositar, a intentar dedicarme a
aquello para lo que había estudiado. Era lo mejor, seguir el camino que se
supone que debía seguir, como todo el mundo hacía al llegar a ese punto.
Me sentía un bicho raro al tener una
sensación amarga en el estómago cada vez que viajaba una hora hasta llegar a la
academia. ¿Alguna vez has tenido la sensación de que estás en algún sitio donde
te parece que nada está dirigido a ti? Que eres un espectador, que los demás
son los protagonistas. Llegó un punto en el que esa sensación se hizo sólida y
me asfixió.
Sin embargo también me asfixiaba la idea
de abandonar una de las opciones: opositar o luchar por mis sueños. Justo en
ese momento de mi vida, no era posible dedicarle tiempo a todo.
Tenía pánico al futuro. A decepcionar a
mis seres queridos, a pecar de ilusa, de que me considerasen una atolondrada
por abandonar la decisión más sensata y optar por mis proyectos.
Sin embargo... lo hice. Me he dado
cuenta de que conocer cuál es tu pasión, saber qué es aquello a lo que
entregarías tu corazón por completo, es una suerte. Una suerte muy grande.
No voy a mentir. Hoy todavía tengo esa
sensación de pánico.
¿Y si todo sale mal? ¿Y si, aunque
trabaje mucho y me esfuerce, nunca lo consigo? ¿Y si renunciar a las
oposiciones es un error? ¿y si...? ¿y si...?
No fue fácil dejar la academia. Un
sentimiento de culpabilidad me carcomía. Y es que, a ojos de la sociedad, ese
es exactamente el camino que alguien serio y responsable debe tomar. Debes
estudiar, estudiar mucho, y luego trabajar y de ese trabajo conseguir una
estabilidad económica... y... lo peor es que son cosas que ni siquiera sabes si
van a estar a tu alcance. Hoy en día no, lamentablemente.
Lo admito, evito decir a la gente que no estoy estudiando oposiciones. Trabajo en coles y esas preguntas salen muchas veces a colación. ¿Qué les digo? «No, es que... no voy a opositar porque quiero vivir de la escritura y de mis proyectos». Habrá algunxs a lxs que le parezca valiente, habrá otrxs que dejarán de tomarme en serio.
Pero, a pesar de eso, la presión social,
el temor al futuro y a decepcionar a las personas que quiero (las mismas
personas que me han alentado y me han empujado siempre a conseguir mis metas),
a pesar de eso, elegí la opción, a mi parecer, más jodida: lanzarme al vacío y
apostar por mis proyectos.
Nunca es fácil elegir cuando la decisión
que vas a tomar marcará gran parte de tu camino. A mí me costó mucho. Pero hoy
creo que fue la decisión acertada.
Tengo la suerte de que mi trabajo me da tiempo suficiente para dedicarle a la escritura. No es un súper trabajo, pero me da el desahogo del que todavía no puedo prescindir. Y sé que ese día nunca llegará sin constancia, invertir muchas horas, sacrificar otras cosas, trabajar muchísimo... y, otro factor fuera de mi alcance: contar con la suerte.
Voy a por ello, y voy a dejar veros cómo
me despeño o despego. No sé qué pasará, pero valdrá la pena. Apuesto por lo que
me remueve por dentro, por lo que me despierta la ilusión y da un poco más de
sentido a mi vida. Al fin y al cabo, solo tenemos una.
Deseadme suerte.
¿Y tú? ¿Tienes un sueño? ¿Crees que es
una locura darle prioridad y luchar por él?
Te dejo con el vídeo de Moderna de
Pueblo, a mí me sirvió en su momento. Me ofreció un pequeño impulso. Me aseguró
que no estaba tan mal de la olla por debatirme entre la vida real y las
ilusiones de mi cabeza. Puede que lo haya visto unas diez veces desde entonces.
No puedes leer esta entrada sin verlo.
Espero que te sirva tanto como a mí.







